Cuando el corazón se abre,
la razón se frena.
Hay cosas del sentir que
nos hacen compartir más allá
de usar una lógica fría.
Sentimos como un calor,
que nos lleva a ahondar
en las entrañas de la vida.
Sentimos que ya nos conocemos
desde siempre y, nos alegramos
de estar aquí, de convivir
una vez más.
Formas diferentes,
personajes distintos,
pero la esencia canta
lo que nos une.
Esta vez, nos encontramos
y, nos damos cuenta de que
la vida nos necesita; para ello
ya hemos empezado a hacer
lo que jamás hicimos.
Pintamos el lienzo sonriendo
al pasado.












