La curiosidad es la semilla que nos permite ir viajando, observando cada anécdota, cada situación, que siempre nos hará crecer. Estemos atentos a las oportunidades. Compartir nuestros puntos de vista y, admitir que son solo nuestras realidades, nos aligera el peso de la mochila para seguir nuestro viaje.
Cuando el abrazo nace del corazón no hay división. Es un momento en el que nos encontramos en la raíz de toda creación. Impulsos eléctricos que nos hacen brillar para iluminar nuestro mundo. Sintamos el abrazo y, amemos la vida.
Siempre comunicamos, hagamos lo que hagamos; siempre transmitimos, sensaciones emociones, estados del alma. Hoy en día podemos ser expertos en tecnología y, no, en relaciones humanas. Esta asignatura pendiente es lo que mueve el mundo. Todas las relaciones que vivimos son necesarias para nuestra evolución, para madurar en emociones. Podemos quedarnos estancados en ellas o, dedicarle amor para descubrirnos y compartirnos. La vida está al otro lado de las creencias.
Somos, los seres humanos, los que decidimos cuando cambiar nuestros entornos. Somos, los seres humanos, los que elegimos o no embellecer nuestro mundo. Tan solo hay que hacerse una pregunta: ¿Qué es la conciencia?
Conectar con nuestra conciencia con nuestra presencia, para darnos cuenta de que lo material es tan solo un medio para jugar el juego de la vida. Razonemos, experimentemos, meditemos, accedamos a la información para vivir desde nuestro espíritu crítico. Las impurezas ya no serán enemigas. Habremos aprendido a identificarlas y a sanearlas sin juicio, desde el entendimiento.
Toda información es relevante pero el ser humano posee la capacidad de seleccionar aquello en lo que pone su atención. Ahora sabemos cómo avanzar. Cada cual con su sabiduría sabrá priorizar lo que le empuja hacia caminos transitables.
Es momento de hacer una pausa para ofrecerse un respiro, con la intención de tomar la decisión de atreverse a vivir con plenitud. Enseñar al ego que puede manifestarse empoderado, esta vez desde el ser. Aterrizar y enraizar para entregar al mundo, nuestros mejores frutos.
Educar en el respeto nos aleja de los juicios. Cada ser humano está lidiando con una experiencia que necesita ser descubierta desde la consciencia para poder darle una solución. Aprendamos a filtrar palabras en vez de usarlas inconscientemente.
La palabra versus significa ir hacia, hacia dónde nos dirigimos. Los ingleses han definido esta palabra como, en contra de o, enfrentarse a. Tantas contradicciones nos han programado para quedar atrapados de un lado o del otro, cosa que nos frena en el camino. La tristeza no es contraria a la alegría. Se trata de una emoción, un estado de ánimo que te lleva al otro; eso sí, cuando lo hemos comprendido. Cuando esto no es así, surge el sufrimiento y, o lo entendemos o se queda en nosotros y nos destruye. Subir de octavas significa, entrenarse de nuevo para esta vez, aprender a jugar el juego de la vida. Esta etapa que vivimos «la dualidad», depende de cómo aprendamos a manejarla. Así que, es necesario alfabetizarse en emociones para transformar nuestras experiencias de vida. La tristeza y la alegría, siempre van a existir.