Me recordaba un amigo,
que las personas de ideas
a piñón fijo, tienden a
encerrarse en un mundo
carente de imaginación.
Con el cambio de marchas
y teniendo además, un punto muerto
para reflexionar, podemos
vivir rodeados de cuantas
ideas necesitemos para encender
la luz que nos hace ver más allá
de la niebla.

