Conectar con nuestra conciencia
con nuestra presencia,
para darnos cuenta de que
lo material es tan solo un medio
para jugar el juego de la vida.
Razonemos, experimentemos,
meditemos, accedamos a la información
para vivir desde nuestro espíritu crítico.
Las impurezas ya no serán enemigas.
Habremos aprendido a identificarlas
y a sanearlas sin juicio, desde el entendimiento.

