Nosotros seguimos
con nuestras rutinas,
mientras que hay niños
que sobreviven entre ruinas.
Nosotros cambiamos de tema,
ellos pierden su infancia.
Nosotros llamamos lejano
lo que grita aquí al lado.
Y un día, algo se rompe:
ya no podemos no verlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *