En el silencio del desván,
encuentro huellas de antiguos pesares.
Lágrimas invisibles se mezclan con las mías,
liberando ecos de voces olvidadas.
Bajo la luna, las cenizas vuelan,
llevando consigo siglos de lamentos.
El peso del pasado se disuelve en el aire,
y, la paz envuelve mi ser.
En este acto de fuego y viento,
los duelos terminan y el alma renace.

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