A lo largo de nuestra experiencia de vida
adquirimos unos compromisos, de los
que muchas veces no somos conscientes.
Cada vez que emprendemos algo, los desafíos
se muestran con intensidad y de nosotros depende
cómo los vamos a gestionar para lograr al fin,
llegar a nuestra meta.
Comprometerse significa, estar dispuesto
a jugar el juego de la vida, siendo conscientes
de que estamos subidos en una montaña rusa,
acompañados, siempre, de nuestro ser más profundo.

