Hablábamos de los tropiezos; esta vez con naturalidad.
Habíamos comprendido que el mensaje oculto, de esos obstáculos que aparecen en nuestro camino, nos brinda la oportunidad de parar, de sentir, pensar y continuar.
Atreverse a contemplar la belleza del tropiezo, situarse en el presente, reencontrarse con su esencia, proceder a construir desde el caos, saborear la existencia.
Regala hoy, miradas de colores…

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