LA SONRISA DEL ANCIANO

14199294_10209074650162008_2763905854469910429_nIgual que un niño, jugando en los árboles, Valentín, se ha construido un asiento en el árbol «V» de victoria.
El mejor lugar del pueblo, a la sombra de un árbol, para meditar. Cuando paso, me cuenta historias sin parar, para que de su sombra, saque la luz.
Vive en el número 5 de la calle Real por donde pasan a diario, diversidad de personas.
Hoy me ha dicho: «sonríe a la vida porque eres la vida».
Os regalo su sincera, sonrisa…

 

 

EL FRUTO

14225559_10209092981820288_1606464920087784638_nLe ha llevado a la reflexión, cuando recogía higos de la higuera de cuello dama, y, los depositaba en una cesta, la cuestión siguiente:
Somos fruto de otro fruto; pero además somos conscientes de ello. Si juzgamos el fruto que nos precedió, nos quedamos repitiendo un pasado eterno que ofrece siempre lo mismo; si nos atrevemos a ser el propio fruto, entonces podemos evolucionarlo, cuantas veces sea necesario.

SOLTAR

14225586_10209112007415916_9054360879041920411_nOigo decir a muchas personas que no quieren que acabe el verano y con él las vacaciones.
El castaño nos avisa de que ya llega el otoño. Este árbol suelta su fruto, feliz, ha sido un año fructífero. Sin apegos, como la vida misma. Vivamos cada estación, una y otra vez, nunca se acaba si aprendemos a soltar.

 

ME PERMITO SER PAZ

Yo quería qIMG_20160829_080510ue se abrazaran en mi presencia, que se besaran, que se dijeran bonitas palabras, que me cogieran entre sus brazos, que se tomaran su tiempo para estar juntos, que compartieran tareas, que fueran la pareja ideal…
Investigando la historia que han vivido, me di cuenta por lo que habían pasado: guerras, violencia, desprecio, autoridad, ausencia…
Y decidí dejar de esperar que se abrazaran, que se besaran, que se dijeran bonitas palabras, que estuvieran juntos, que compartieran, que fuera la pareja ideal…
Comprendí, que eran mis maestros de corazón. ¡Qué gran lección!…
Ahora se lo que es «el amor». De aquellas carencias, brotó la abundancia, la riqueza.
Ahora reparto abrazos, bonitas palabras, equilibrio, sabiduría…
¿Te atreves a comprender al hombre y a la mujer más allá de las apariencias?
Desde ahí, no existe el juicio. Existe la Compasión.