LA RIQUEZA ESTÁ EN EL COMPARTIR

La siguiente rama nace un poco más arriba, crece viendo la vida desde lo más alto; avisa a las demás que están más abajo, de que el horizonte es más amplio, hay, algo más que ver, que experimentar.
Y así, el árbol milenario, eterno, se va fortaleciendo, enriqueciendo.
Con el paso de los años, de las generaciones, hay una cosa cierta y, duradera: -las raíces te sujetan y,  la vida se enriquece, con el compartir, con la innovación y el descubrimiento, desde cada rama-.

SANA TU PERCEPCIÓN

Si decides dar una solución a un problema, desde el resentimiento, seguirás atrapado en la dualidad sin darte cuenta. Si decides dar una solución a ese problema desde la comprensión, tú manejas la dualidad.
Activa tu corazón y, no esperes a que otros cambien para empezar a vivir desde tus propias y creativas decisiones.

LA FRECUENCIA DEL AMOR

Contemplan el cielo; padre e hija se deleitan con lo que alcanzan a ver a simple vista y también con lo que no ven pero que está. Sienten la fuerza del universo; se regalan futuros mundos. La complicidad es mutua.
– Todo lo que vivimos, solo puede ser vivido en esta tierra – dice la hija.
– Si ves algo diferente, ahí arriba, algo único, que de repente vibra en tu misma frecuencia, al son de tu corazón, has sintonizado contigo mismo – añade la adolescente.
El padre está agradecido por estar viviendo un momento de plena felicidad; ha recuperado su espíritu aventurero.
La vida es un juego y cada uno de nosotros trae un sueño para hacerlo realidad.

LO QUE SIGUE…

La lectura creativa nos lleva a lo real. La lectura de un libro nos permite crear algo más, diseñar lo que sigue. Es lo que estamos ya trabajando para llevar a las aulas, para practicar desde casa.
Reaprender a leer significa salir de «esto es verdad y esto es falso» o de creer a ciegas una teoría, una idea, que puede cambiar en cualquier momento.
Es sacar provecho y, ser su propio investigador, siempre con espíritu científico. No importa el campo.