Si lo esperado no se cumple revisa lo inesperado.
Aprender desde la incertidumbre para traer futuros consistentes.

Si lo esperado no se cumple revisa lo inesperado.
Aprender desde la incertidumbre para traer futuros consistentes.

La vivencia de un sueño consciente que se despliega en toda su belleza y, con el que aprendes a conocerte.
¿Acaso hay más certeza que el sentirte protagonista de tu propia presencia?

Paso a paso, caminando.
Sal y encuentra…

Si eres capaz de sentir el calor que te inspira el hecho de mirar el paisaje, puedes absolutamente, compartirlo.
El frío es la ausencia de calor. El frío es también, calor.

No podemos entender la perfección si la limitamos a un ideal.
La perfección está siempre presente; solo hay que mirar desde la sencillez.

Sal a la calle y mójate.
Rompe con las creencias que limitan tu ser.
Recibe la vida consciente de que hoy es el mejor día de tu existencia.
Alza tus brazos y, expresa tu alegría.

Elige ser un personaje y vive a través de él. Ponle color, diversidad.
Esta vez hazlo consciente. Diseña tantos cambios como veas, son necesarios.
No te conformes, construye y vive, desde la abundancia.

Si te llaman «capullo» es que estás a punto de abrirte como flor.
Toda flor es fruto de un proceso que se modela en el silencio y, cuando se abre, lo hace para mostrar lo más bello de la existencia.
Pon atención a tus sentidos; huele, toca, escucha, mira y, saborea tu presencia.

Levántate y disfruta de tu imaginación. Sé tu propio alquimista.
Convierte el día en momentos llenos de luz, amor y alegría.
Verás, que ya no hay nada que se te resista.

Agradecer a aquello que te inspira, ya sea una persona o una acción.
Cuando damos y lo hacemos, no por necesidad sino desde el corazón, desde la inspiración, es que hemos conectado con nosotros mismos, con nuestra esencia y, estamos pues colaborando con la realización de un mundo rico, abundante y libre.
Subamos de una octava a la forma de dar.
