Un momento,
una eternidad,
el caso es que
antes de que
la vela se apague,
levantemos los brazos
y toquemos el cielo.

Un momento,
una eternidad,
el caso es que
antes de que
la vela se apague,
levantemos los brazos
y toquemos el cielo.

Los tres dones del corazón
desde dónde actuar.
Tres herramientas que unidas,
crean maravillosos mundos
para explorar.
Con tan solo mirar hacia
nuestro interior, podemos
conectar con esta triada natural.
Lo que creemos no ver siempre está.
Sabiduría, poder y sensibilidad,
un regalo que ya podemos abrir.

Qué importante
saber, comprender,
que la vida está hecha
de pequeños matices
que cada uno de nosotros
se atreve a crear.
Una red que agarra
lo tuyo y lo mío.
Sueños compartidos
que engrandecen el
alma humana.
Somos creatividad
e imaginación.
Con palabras sencillas,
sembremos semillas
para llegar a ese mundo,
que tanto anhelamos.
Regalemos, en red,
nuestros sabios tesoros.

Pareciera que volvemos
a casa pero la realidad
es que nunca nos hemos ido.
Por el camino nos hemos dormido.
Ahora que estamos despertando,
nos ponemos las manos en la cabeza
y, nos damos cuenta de que tenemos
mucho que desaprender y, volver a aprender.
Las herramientas están ahí, las hemos
creado nosotros.
Tan solo hay que ajustarlas y utilizarlas
para reconstruir la humanidad.
Desde una mirada de corazón,
el ego puede renacer; esta vez
para confiar en la vida.

Los problemas se resuelven
igual que los acertijos.
Si les dedicamos tiempo,
damos con la solución.
Un sueño está lleno de problemas
que hay que resolver
para al fin poder disfrutarlo.
Todo está dentro de nosotros,
esperando a ser descubierto
para mostrarnos, la base
de la verdad.

La lectura que nos atrae
no es por casualidad.
Hay etapas en la vida
que requieren ser escuchadas
una y otra vez, hasta que
las entendemos plenamente,
desde nuestro interior.
Los libros que elegimos, propuestos,
por nuestra biblioteca interior,
son respuestas de lo que acontece
en nuestro mundo y, que queremos
comprender para preparar nuestro
próximo paso.
Lectura consciente y humanizada:
Cada vez que encontramos algo
que nos gusta, que nos atrae,
que acapara nuestra atención,
estamos más cerca de
encontrarnos a nosotros mismos.

Existe todo un mundo
desconocido a simple vista.
¿Cuántas veces sentimos,
qué hay algo más que existe?
Nuestra intuición no nos falla;
nos habla a cada momento.
Cuando la niebla se despeja
aparece el más allá.
Un universo que se muestra
tal y como lo imaginamos.
Nos ofrecemos sorpresas,
una forma de festejar nuestras
dotes y, mostrarnos una vez más,
lo ingenuos que somos.
Detrás de la niebla, también,
somos y estamos.

Muchos talentos,
construyen un mundo.
Muchas ideas,
desarrollan el
espíritu creativo.
No hay un modelo
único de ser humano.
La diversidad hace
la humanidad.
Cuando laboramos juntos
nada se escapa, todo suma.
Lo más importante, ahora,
en este instante que vivimos,
es reconocer que en nuestro día a día
está la clave de nuestra existencia.
No existen los fracasados, los desahuciados;
existe aquello que nos une, el amor.
Desde el amor podemos descubrirnos
como humanidad.
La educación tiene por función
desvelar talentos sin juzgar al individuo.
Dejemos de repetir en nosotros mismos
lo que nos hicieron en el pasado.
Pasemos pues, a florecer y embellecer
este mundo.
Estamos todos invitados a cambiar
nuestro modo de vida.

Para subir de octavas
una situación que vivimos
y, que a menudo se repite
sin que los resultados nos
aporten un cierto bienestar,
es necesario comprender que
esto se produce simplemente
para que reescribamos
nuestra historia.
El victimismo tiene su
razón de ser y, llega
para que estemos alerta
de que hay algo que
debemos trascender.
Tarde o temprano
los mayores secretos
salen a la luz.
Lo que nos sucede
tiene un origen que hay
que indagar, más allá de
culpar y condenar al otro.

Desde esta época tecnológica,
todo aquello que creíamos que
estaba más que explorado,
resulta que es solo un arranque
hacia lo ilimitado.
Todo aquello que podemos, leer,
escuchar, no es sino un apunte
para que podamos aportar
nuestro granito de arena, en un mundo
en el que cada uno de nosotros
es una parte imprescindible.
Hoy podemos decidir si seguimos
operando en modo autoridad,
forma en la que hemos sido instruidos
o, estamos dispuestos a usar nuestra
innata creatividad para enriquecer nuestro
diverso e ilimitado mundo.
Estamos aquí para explorar y atrevernos a
crear nuevos universos.
