Conflictos y dramas ya no son desconocidos. Sabemos que heredamos lo biológico y lo emocional. Lo inacabado, lo no solucionado, sigue viviendo, al igual que todo aquello soñado para crecer como humanidad.
No te marches con secretos que retienen el crecimiento personal pues esos secretos, se repiten generación tras generación. Nada se va, todo se queda aquí, en este plano, para ser sanado. La compasión es la puerta de salida y de entrada.
Una educación compasiva nos hace libres.

