Oigo decir a muchas personas que no quieren que acabe el verano y con él las vacaciones.
El castaño nos avisa de que ya llega el otoño. Este árbol suelta su fruto, feliz, ha sido un año fructífero. Sin apegos, como la vida misma. Vivamos cada estación, una y otra vez, nunca se acaba si aprendemos a soltar.
