Cuando miramos
con los ojos del corazón,
cada cosa que nos rodea,
cada situación,
que nos toca resolver,
es evidente que hay algo
que nos susurra al oído,
la importancia de nuestro estar aquí.
Si paseas hoy y, ves una flor
nacida en el asfalto urbano,
de aquello que llamamos maleza,
no la arranques;
párate y siente lo grande que somos.
¡Siente la vida, como un don a disfrutar!

Una opinión sobre “LA ESPERANZA Y LA BELLEZA NUNCA SE RINDEN”

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