Siempre es buen momento
para celebrar la vida.
Celebremos el descubrimiento
de cada día.
Celebremos que estamos aquí
para cruzar el desierto y,
encontrar la belleza que se esconde
en nuestro caminar.
Celebremos todos los cambios
que, nos llegan para habitar
la siguiente etapa.
Si el alma nos duele,
es inútil culpar al otro.
Lo que nos ha llevado
hasta ahí es tan solo una
llamada de atención.
Celebremos nuestro despertar.


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