En esta dualidad
que vivimos,
lo vemos, sentimos,
todo separado para
conocer los ingredientes
que nos hacen comprender
nuestras experiencias.
Masculino y femenino,
todo un mundo que crea
la danza de la vida.
Sutil y tangible,
Reconozcamos los
dos polos que
anidan en nosotros mismos
para equilibrar
nuestro mundo.


Bello poema. Muchas gracias.