Para cumplir el sueño
de ingresar en un mundo
acorde a cada uno de nosotros,
hay que fijar la mirada
en el ser humano y, no en el cambio.
Dicen que para construir una casa,
hay que empezar por los cimientos;
esos cimientos no están en la parte física
sino que se encuentran en ese mundo,
invisible, al que solo accedemos
cuando estamos preparados.
La convivencia social, empieza pues
en nuestro interior.
Exploremos la forma en que nuestras acciones
conmueven o afectan a nuestro entorno.
Somos, cada uno de nosotros, protagonistas,
creadores de esa convivencia social, libre de ataduras
que sin duda, ya existe en el futuro.
El mundo es un lugar de infinitas posibilidades;
Disfrutemos el regalo de la VIDA.


Apasionante y bello poema. Mil gracias