Todo es perfecto;
la situación que nos toca vivir
trae información que hay que
descodificar.
Si retienes la experiencia,
te alejas, si la sueltas,
te revela ese estado
al que has llegado
desde la ignorancia.
A partir de ahí, ya sabes
que no hay enemigos,
simplemente amigos que llegan
para que puedas desahogarte.

