Para subir de octavas al sufrimiento,
tan solo tienes que atender a esas
emociones reprimidas que dan vida a tu sentir.
Una manera de sanar tanto el interior como el exterior
es recordar el pasado, con el corazón en mano,
aquí y ahora, con el fin de componer nota a nota,
ese futuro anhelado.
Descubre al sabio que llevas dentro.

