Volvemos a ser ese árbol, en el que cada rama es libre de ser como es.
La belleza se manifiesta desde lo más profundo del alma, un lugar en donde todo tiene cabida.
La sangre llama a la sangre y las células se vuelven a encontrar.
Es momento de reinventar.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *