Mirando hacia arriba,
el cielo te dice
que el sol
está a punto de salir.
Unos rayos de luz…
De nuevo la vida
te envuelve en su
manto fugaz y, te grita:
Ven, te toca jugar.
Es ahí, en ese momento,
que adivinas,
que la estrella que brilla, eres tú,
recreándote, desde el amanecer,
con tu propia creación.

