Cuando montas en bicicleta, lo que buscas es el punto de equilibrio para avanzar cómodamente. Si te inclinas demasiado hacia la derecha, ajustas hacia la izquierda y si te inclinas hacia la izquierda, rectificas hacia la derecha. Buscas y encuentras el punto de equilibrio.
Estás en un punto de atención plena y sin juicios sabes qué hacer, cómo ajustar esos desequilibrios. Además con la práctica se convierte en un hábito necesario.
En el gimnasio de la mente pasa lo mismo, con práctica puedes encontrar ese punto de equilibrio y, tomar decisiones que sin querer evitar pensamientos, por el contrario, tú decides hacia donde ajustar.
Todo un reto que se disfruta durante el camino.
Pedalea y rectifica a la posición deseada, tantas veces como sea necesario.
¡Todo va a ir sobre ruedas!
Hoy es un buen día para empezar.

