Un día que nos invita a subir las palabras de octavas.
Igualdad, significa, en lo más profundo de nuestro corazón, equilibrio; un puente por donde cruzan hombres y mujeres para ofrecerse presentes y, juntos crear un mundo multicolor.
Mujer, hombre, recordad vuestro potencial. Ahora podemos empezar a vivir.
La realidad no es objetiva pues se crea desde lo invisible.
Lo que vemos ahí fuera es una creación neutra que nos invita a actuar, esta vez desde el corazón. Ese actuar depende de nuestras creencias y de nuestras emociones.
Revisemos ese interior, ahí está la causa de nuestros conflictos que no pueden ser procesados en equilibrio, hasta que nos sintamos protagonistas de nuestra aventura.
Si la igualdad tal y como la exigimos, fuera la solución, el mundo seguiría basándose en autoridades. Ya no prima el ideal sino el autodescubrirse.
Recordemos, los «ismos» nos separan, el corazón nos une pues es un centro de gravedad que nada rechaza y permite a la mente esta vez crear una realidad basada en la compasión; el resultado: hombres y mujeres empoderados.
El autoconocimiento, nos hace libres.

