yosostengoelmundo
Cada vez que se encontraban y charlaban, él, solía decir: -No tengo tiempo y tampoco dinero.
Trabajaba de sol a sol en un mundo en donde los sueños eran escasos porque las personas eran formadas para el fracaso. La cultura del esfuerzo le alejaba de su presencia, se esforzaba para estar a la altura de un mundo competitivo.

Una mañana se levantó y se dijo: -No tengo tiempo, ni dinero porque no hago lo que quiero.
Desde entonces, ya no se esfuerza, ahora aprende a autoconocerse y descubre cada día «su potencial» ese que regalaba sin saber.
La libertad, la riqueza, la espiritualidad, están en el presente, ese momento que es el único que existe.
Desaprender lo aprendido y reaprender cosas que nunca nadie nos ha enseñado, investigando cada uno, fuera de lo convencional.

«Yo, sostengo el mundo con amor»

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