Nosotros, no creamos vida.
Tan solo la «vivimos» y la «actualizamos».
¡Resitúate!

Nosotros, no creamos vida.
Tan solo la «vivimos» y la «actualizamos».
¡Resitúate!

Si una sola técnica psicológica, funcionara para sanar el alma, estaríamos todos curados.
Las técnicas en realidad son solo herramientas libres, que pertenecen a la humanidad.
Son de usar y soltar.
No es la técnica ni el terapeuta lo que cura, es la voluntad del individuo y su reencuentro con lo que verdaderamente es.
Solo si conectas con tu dualidad podrás trascenderla y, así diseñar tu propio mundo.
No preguntes cómo; pasa a la acción.
Pon tu lógica mañanera en el cajón y observa tu actuación, sin juicio, con compasión.

Cuando dos personas intercambian sabiduría, hay escucha; el corazón se pone al unísono y, el amor se hace presente.

Para crear tu verdad y llevarla a cabo, primero tienes que deshacerte,
de las verdades ocultas, que te habitan y te limitan.

La literatura necesita críticos constructivos.
Hazte un favor, lee para crear, es el mayor regalo que puedes ofrecer al escritor.
El escritor se libera cuando el lector se desprende de lo leído para trazar su propio camino.
La literatura despierta corazones.

Soren Kierkegaard, fundador del pensamiento existencial, escribió una vez:
«Una vez que me etiquetas, me niegas».
Sin diversidad no hay riqueza.
Encuentra el regalo que te está ofreciendo, lo diverso, lo que niegas cuando juzgas.
Encuentra tu grandeza.

Abre tus ojos y contempla la belleza; escucha desde el silencio, mensajes que avivan; huele el perfume que te cautiva; saborea la dulzura del momento; acaricia la pureza infinita de la que formas parte.
Ahora, tu corazón te habla, te invita a disfrutar del instante, de la sensibilidad que te despierta.
¡Ama sin límites!

En primavera celebramos la vida, la belleza, la delicadeza de nuestros sueños que se muestran y, forman la unidad.
Contemplando el equilibrio que impera y sintiendo desde las profundidades, lo invisible se vuelve visible y la verdad muestra sus galas.
Solo tú y tu mundo juntos, sois capaces de saborear tanta alegría.

El sol es una estrella, es la luz.
No entiende de desigualdad, de fronteras, de color, de raza, de estatus…
Es la luz que reina en tu corazón; eres tú, por fin, nacido para vivir tu propia experiencia.
Eres la luz que abraza la oscuridad y crea tu libre albedrío.
Hoy es un día para brillar.

Con una mirada enriquecida y renovada,
encuentra en el silencio al poeta que te habita y,
deja que exprese su más noble sentir.
