Nuestra programación es tan fuerte que nos lleva una y otra vez a necesitar ese momento de tristeza, de sufrimiento, a través de historias, de penas, de pobrecito… y que además nos hacen quedarnos en la zona de confort, repitiendo más de una vez dichos como: «más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer».
Y, si te digo que cada uno de nosotros tiene el poder de subir de octavas ese estado, comprendiendo que tan solo es un impulso para finalmente reunirnos con lo que verdaderamente somos???; no se trata de ignorar o reprimir estados negativos, se trata de autoconocernos para autoequilibrarnos.
Ahora entiendes por qué luchamos, por qué nos esforzamos, por qué sufrimos…
Amar significa reencontrarse consigo mismo para después amar al prójimo.
Te propongo experimentar esa capacidad de autoobservación que siempre nos acompaña. Puedes empezar por leer algo diferente en lugar de elegir siempre lecturas tristonas.
Hay algo que oí decir a Stephen Hawking:
“Si estás incapacitado, es probable que no sea tu culpa, pero no es bueno culpar al mundo o esperar que se apiaden de ti. Uno tiene que tener una actitud positiva y hay que hacer lo mejor que se pueda de la situación en la que uno se encuentra; si uno tiene una discapacidad física, no puede permitirse el lujo de estar psicológicamente discapacitado también. En mi opinión, uno debe concentrarse en actividades en las que la discapacidad física, no presentará una seria desventaja.
¡Qué gran personaje!
Hay agujeros negros y también blancos; lo mejor de todo es que cada uno puede manejar su experiencia de vida.
¿Me acompañas?
