Aquel día, recién llegado a un mundo desconocido, se dio cuenta de que la experiencia acumulada de nada vale si es para repetir una y otra vez lo mismo. Ahora sentía, con lo que le tocaba descubrir, la importancia de esa capacidad de decisión a la que uno llega y que nadie puede tocar.
Cuando aceptamos la incertidumbre, todo es posible.
