Un honor, colaborar con esta fundación.
El dinero que se ha donado a esta organización, que viene de las ventas de «cajón de sastre para subir octavas», lo hemos donado entre todos. Corazones que saben que una vida en donde el compartir es el ingrediente básico, son ese futuro. Ese dinero lleva una intención grabada: un cambio de esta situación, para que cada uno construya su sueño desde la libertad, para que la riqueza de este mundo se haga visible. Así es y, así está sucediendo.
Si miramos al rostro de un niño, estamos mirando al futuro, nuestro futuro. No se trata de ayudar, se trata en primer lugar, de tomar consciencia de que la vida es una. Desde aquí sigamos laborando.
