Igual que un niño, jugando en los árboles, Valentín, se ha construido un asiento en el árbol «V» de victoria.
El mejor lugar del pueblo, a la sombra de un árbol, para meditar. Cuando paso, me cuenta historias sin parar, para que de su sombra, saque la luz.
Vive en el número 5 de la calle Real por donde pasan a diario, diversidad de personas.
Hoy me ha dicho: «sonríe a la vida porque eres la vida».
Os regalo su sincera, sonrisa…
