Para subir de octavas
una situación que vivimos
y, que a menudo se repite
sin que los resultados nos
aporten un cierto bienestar,
es necesario comprender que
esto se produce simplemente
para que reescribamos
nuestra historia.
El victimismo tiene su
razón de ser y, llega
para que estemos alerta
de que hay algo que
debemos trascender.
Tarde o temprano
los mayores secretos
salen a la luz.
Lo que nos sucede
tiene un origen que hay
que indagar, más allá de
culpar y condenar al otro.


Bello poema que hoy publico en mi página. Un abrazo